Perseidas

Estabamos en días en los que la posibilidad de ver de las Perseidas era más alta, busqué, leí, busqué, leí… y ví que las noches/madrugadas del 11/08-12/08 y del 12/08-13/08, iban a ser las más propicias, así que la primera de ellas decidí subir a la terraza a intentar captar alguna. Después de cerca de 2 horas, sentado, recostado, de pie, acostado… sin dejar de disparar al cielo, en dirección a ningún sitio, esquivando nubes y sin ver una sola estrella fugaz, me bajé a casa, con un montón de fotografías y sin nada destacable (o poco).

Al día siguiente, con más ganas que fe, volví a subir con la esperanza de que fuese una madrugada menos nublada, más oscura (aunque al lado de la capital es muy complicado) y un poco más afortunada. Volví a plantar el trípode y enfoqué hacia donde leí que habría más posibilidades de capturarlas. Después de 50′ sin que ninguna pasara por delante del objetivo y viendo que hacia el sur había visto un par, me planteo cambiar el trípode de sitio, pensando en una frase que leí: “… hay que tener paciencia, me ha ocurrido muchas veces que después de horas, cambio la dirección de la cámara y justo en ese momento, aparece una…”. Pero decido hacerlo. ¡Justo! Cambio la cámara y ahí aparece, justo donde tenía la cámara unos segundos antes. Ya no volví a mover la cámara de la nueva ubicación y otra vez, 1 hora y media de disparos al cielo. En esta ocasión sí que capturé estrellas fugaces, incluso algunas que al descargar las fotos en el ordenador, no había visto. Esperaba haber captado 2-3 como mucho, me sorprendí que fueron unas 5 o 6, que yo no ví, pero la nueva EOS 7D sí!!

En esta foto se puede ver una de ellas. No se ve como en las fotos del National Geographic, pero para ser mi primer intento, estoy satisfecho! 😀

 

 

 

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